Cabañas
Amarongachi
Amarongachia: Palabra indígena Quichua que significa "el territorio donde caza la boa".
No hay mejor manera de comenzar una vacación en la jungla que
despertarse con una tropa de monos aulladores. Su increíble aullido, que quizá recuerde más a un dinosaurio que a un mono, es uno de los
sonidos más inolvidables de la naturaleza, así como una bandada de brillantes guacamayos sobrevolando el verde esmeralda de la selva es
una de las vistas más magníficas. Ambos pueden suceder durante tu "safari" en Amarongachi.
La posición
de Amorongachi a los pies de los Andes Orientales (a 600m sobre el nivel del
mar) asegura que, a pesar de encontrarse a pocas millas al sur del ecuador,
la temperatura media de unos 24ºC, es siempre agradable. Aquí, en el corazón
de una gran área de selva virgen primaria también es difícil creer que sólo
estás a unas pocas horas de distancia de Quito.

Sus
13 cabañas (individuales, dobles y triples) ofrecen un maravilloso panorama
sobre la selva y el valle del Río Jatunyacu ("gran río" en Quichua), afluente
del Napo, y por tanto del Amazonas. Aunque las cabañas tienen acceso directo
al edificio principal son totalmente íntimas y privadas. Casi enteramente
construido con materiales locales - madera, bambú, lianas, palma y guadua
- el conjunto se integra en total armonía con la naturaleza, ofreciendo
al mismo tiempo todas las comodidades para una estancia perfecta.
Con más de 20 años de experiencia realizando ecoturismo en la selva tropical
y planificando vacaciones en la naturaleza, hemos logrado el mejor combinado
de aventuras emocionantes y descanso tranquilo. El precio de las cabañas
es US$45 por persona y día (tarifas especiales para grupos y estancias más
largas. 50% niños menores de 12 años). Para las actividades de Cabañas Amarongachi,
por favor hacer click aquí.
Uno de los secretos de nuestro éxito es la posibilidad de combinar unas vacaciones llenas de acción y adrenalina en Amarongachi con el placer de unos días más relajados en las Cabañas Shangrila.
Cabañas
Shangrila
Shangri-la: un paraíso remoto donde la vida se aproxima a la perfección, ideal
para el reposo y experimentar la conexión con el mundo de la naturaleza.
Los expertos en viajes por la selva se quejan a menudo que uno de los mayores inconvenientes es la limitada visibilidad debida a la enorme
densidad de la vegetación. Situadas en lo alto de los acantilados a 100m sobre el Río Anzu ("pequeño río" en Quichua), las Cabañas Shangrila
disfrutan de una de las mejores vistas en la entera cuenca del Amazonas. Cuando el sol naciente colorea los picos de cuatro volcanes nevados y
disuelve lentamente los últimos retazos de niebla, brillantes bandadas de tucanes y papagayos sobrevuelan la jungla hacia sus frutales. Pequeñas
tropas de monos te contemplan mientras saboreas el desayuno en la terraza panorámica y, de cuando en cuando, un coatí se apresura con su camada
saltando detrás.
Como su nombre tibetano sugiere, éste es el lugar perfecto para unas vacaciones tranquilas y en comunión con la naturaleza. Pero jamás se
tratará de un refugio aburrido; las cabañas Shangrila son un paraíso en la jungla, un santuario natural donde los días transcurren entre vistas
de armadillos, monos araña y aulladores, titíes, coatís, osos hormigueros, osos perezosos, ocelotes, caimanes, serpientes, agoutís, loros,
colibríes, tarántulas y magníficas mariposas...
El precio de
las cabañas es US$45 por persona y por día (tarifas especiales para grupos
y estancias más largas. 50% niños menores de 12 años). Para las actividades
de Cabañas
Shangrila, por favor hacer click aquí.
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